diumenge, 6 de maig de 2012

Bebés robados: en los límites de la documentación

Hace tiempo que queríamos tratar esta problemática en este blog. Es incuestionable que la parte débil de cualquier investigación relacionada con la sospecha del robo de niños o niñas en el momento de su nacimiento es precisamente el de la documentación. Entra dentro de la trama no dejar rastro de cualquier acción dolosa o fraudulenta. Entra dentro de estos casos no dejar registro, no documentar nada o documentarlo con una clara voluntad de falsificar la información. Es por ese motivo que la relación de los archivos con estos casos puede parecer la más sospechosa o la menos transparente. No debería ser así y creemos que es un ejercicio de clara transparencia disponer de un protocolo de acción claro y serio ante cualquier consulta de este tipo.

Esta es la línia de trabajo que estructura la jornada que el próximo miércoles se celebra en el Arxiu Històric de Terrassa (que organiza conjuntament con el Centre d'Estudis Històrics de Terrassa) y que lleva por título "Els nens robats: la circulació il·legal de menors al segle XX". La jornada se articula en cuatro ámbitos: la contextualización histórica que realizará Elena Ràfols, el planteamiento jurídico que realizará Enrique J. Vila, el papel de los archivos que desarrollará Patrícia Lloveras y la voz de los afectados que expresará Ana Martín Escabia, vicepresidenta de SOS Bebés Robados. El historiador Raul Hernández Villasol finalizará el acto. La jornada se celebara en un archivo con la voluntad de transmitir la confianza y la responsabilidad de los centros de preservación de documentación administrativa para reforzar las investigaciones sobre estos casos con el objetivo de impulsar una justicia necesaria. No hay ningún planteamiento sensacionalista, sino la necesidad de un espacio donde el rigor profesional señale una perspectiva completa para la construcción de argumentos sólidos que permitan afrontar estas investigaciones. La jornada es gratuïta y abierta a toda persona interesada. Para poderla seguir a distancia podéis seguir las etiquetas #nensrobats12, exclusiva de esta jornada, o #bebesrobados, la más utilizada en el estado español estos últimos meses. Harán un seguimiento exhaustivo de la jornada los perfiles organizadores @Cehterrassa y @ArxiudeTerrassa.

Y es que estos casos demuestran los claros límites de la documentación para demostrar una certeza histórica, una verdad que pueda permitir una confianza ciega en el acto de documentar. Esta es una cuestión fundamental de la diplomática y por ello lo tratamos aquí. Queremos apuntar algunas ideas:

El acto de registrar no siempre implica registrar la verdad. El caso de la documentación de soporte a los casos de Bebés Robados, no hay duda que nos encontramos con uno de los límites fundamentales del registro escrito de naturaleza jurídica. Es un principio diplomático fundamental saber que el acto de registrar, el acto de documentar, nunca implica necesariamente el de registrar o documentar una verdad. La verdad histórica no siempre se adecua a la realidad del documento. El documento puede existir, ser evidencia, pero no necesariamente evidencia de verdad. Sabemos que puede ser evidencia de falsedad, de mentira.

El acto de registrar puede conllevar la voluntad de fraude. Y es que quizás era más seguro registrar una falsa muerte, que no dejar rastro. De ese modo los centros o personas que incurrieron en estos robos muy probablemente podrían haber optado por registrar falsas muertes, por enterrar en fosas comunes personas sin nombre o enterrar bajo el nombre del niño o niña robados, algún otro cadáver. Estas situaciones ya están apareciendo en muchos casos. Por ello, además de sancionar por el robo, el uso fraudulento de la documentación administrativa debería sumarse como agravante a la pena.

Es necesario combinar distinta documentación, y mostrarla. Así ante un historial clínico donde se indique la muerte de un bebé, conviene cotejar el Registro Civil y los necesarios certificados de defunción, los registros de sepulturas de los cementerios, contrastar fechas, nombres, etc. Hay distinta tipologia documental utilizable: historiales clínicos de partos, registros de ingresos hospitalarios, expedientes de criaturas abortivas en los registros civiles, expedientes de nacimientos y defunciones, expedientes de prematuros, registros de ihumaciones, etc. Pero es igualmente importante ante cualquier solicitud -previa demostración de la proximidad familiar con el del posible bebé robado -, mostrar los originales de la documentación. Y este punto, sin duda polémico para algunos, debería ser la base de un principio de fiabilidad por parte de los archivos públicos, pero también privados.

Los archivos deben ser transparentes. Es conocida la tensión entre el derecho al libre acceso a los registros y archivos públicos amparado en el artículo 105 de la Constitución Española y la protección de datos personales estipulada por la LOPD. Aun así - y pensamos que este debería ser un principio moral de primer orden -, el primer derecho debería imponerse al segundo, al menos por lo que representa de transparente ante un posible afectado. No somos juristas, pero si archiveros de formación, y existen momentos en que debemos tomar decisiones que miren de ayudar a los usuarios. Ante la negatividad habitual de la LOPD y la inexistencia de una Ley de Transparencia (aunque existan intentos recientes, bastante criticados por distintos sectores todo sea dicho), los archivos deben tomar decisiones fuera del amparo de la ley. En estos casos el código deontológico debería primar, antes que cualquier silencio administrativo negativo o cualquier exceso de burocratización disuasoria. Creemos que es de justicia. Los archivos deben tener su protocolo de actuación, pero nunca ralentizar o mostrar ambigüedad en las respuestas ante las posibles peticiones. Esto que ha valido para las investigaciones relacionadas con la represión antifranquista o la exhumación de fosas comunes de la Guerra Civil, debería valer sin dudas ante los casos de Bebés Robados. Necesitamos archivos que infundan confianza y colaboración.

Exigir archivos hospitalarios transparentes. No hay duda, no pueden existir hospitales o clínicas sin un sentido de la gestión documental actualizado y moderno, y sin un servicio de archivo amparado en las leyes existentes. Es una exigencia absoluta. No vale el conformismo propio de cierta empresa privada que olvida su gestión documental y, sobretodo, de sus expedientes clínicos. Se ha avanzado bastante pero aun existen muchos centros hospitalarios que dan el silencio por respuesta, o el doloroso "no tenemos nada." Centros como el Hospital de Avilés, Mútua de Terrassa (Diari de Terrassa, 21 de juny de 2011), o los hospitales de Euskadi, no deberían demostrar tanta inconsistencia ante los requerimientos, ya no judiciales, sino de las personas que tengan dudas fundadas de un posible robo. Hay que exigir seriedad y respeto, y no aceptar el silencio administrativo negativo. Conocemos de primera mano los protocolos seguidos entre el Arxiu Històric de Terrassa, Arxiu Comarcal del Vallès Occidental y l'Hospital de Terrassa como ejemplo de buena práctica en este sentido. Objetivos: dar la misma información en todos los centros, mostrar toda la documentación existente por breve o poca que sea, demostrar el procedimiento seguido ante la ausencia de documentación para demostrar fiabilidad y infundir confianza.

Evitar el sensacionalismo; pero ser sensibles. Para ello ya están los programas de algunas televisiones privadas. En nuestro ejercicio profesional no podemos caer en la opinión, debemos actuar con sobriedad y eficiencia. Es lo que un usuario debe exigirnos y es lo que debemos demostrar. Básicamente porque está en juego la credibilidad de los archivos y registros públicos, porque es necesario romper con la idea de las administraciones burocratizantes y lentas, y porque seria imperdonable no poder ayudar en un acto de justicia tan necesario como el exigido en estos casos.

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