diumenge, 22 de gener de 2012

Evidencia, prueba y testimonio.

Una de las innovaciones de la traducción española de las ISO-30300 y 30301 es el uso extendido del concepto "evidencia", denostando los clásicos "prueba" o "testimonio". Es una consecuencia natural de la progresiva adopción de los conceptos anglosajones en el vocabulario de las ciencias de la información. Otra consecuencia es precisamente esta: incluir en las ciencias de la información, otras disciplinas que hasta hace poco años era auxiliares de la historia, como la diplomática o la misma archivística. Es una tendencia marcada por las necesidades de nuestra sociedad y no es imputable exclusivamente a exigencias de mercado. El caso pues, del concepto "evidencia" es una conquista más de esta nueva manera de ver las cosas. En ningún caso, nos parece mal.

Pero sí que es cierto que en las comunidades de uso con una larga tradición basada en el derecho romano (hablo de países europeos no anglosajones) la aparición del concepto "evidencia" cuesta aun de ser comprendido cuando ciertas realidades se explican con los sabidos "prueba" y "testimonio". Estas dudas se reflejan en el vocabulario al uso cuando hablamos de derecho en entornos digitales, de certificación electrónica, de evidencia electrónica, de analítica forense, de seguridad de la información, y por ende, de gestión documental y archivística. La duda es: ¿Son conceptos distintos o sinónimos? Y la respuesta es: son conceptos que pueden ser sinónimos pero que son distintos. Probemos de aportar claridad al asunto.

Evidencia para el Derecho: En entornos legales se entiende como aquella información que se presenta a un juez o un jurado en juicio para probar o refutar un hecho concreto con el fin de convencer de la verdad o falsedad del dicho hecho. En este sentido el concepto de "prueba" aplicado al Derecho es completamente sinónimo. En el mismo caso el "testimonio" es aquella persona que aporta su visión de los hechos. La "evidencia" y la "prueba" pueden aportarse mediante documento, el "testimonio" en principio no. El juez y/o el jurado son las autoridades que tienen la competencia y la responsabilidad de evaluar como significativa esta "evidencia".

Evidencia para la Gestión de la Información y la Seguridad Informática: El concepto sigue escrupulosamente la definición y el uso legal de evidencia, sin presentar ninguna acepción cercana a las ciencias sociales. La variante utilizada en estos entornos es la de "Evidencia electrónica", es decir, verificar la certeza de la trazabilidad de los pasos realizados en un proceso de producción, autenticación y validación documental. La acepción legal y la acepción al uso electrónico son las que progresivamente van anulando las demás sobretodo en los entornos de producción actual, prevención de riesgos, definición de los usos futuros, etc.

Evidencia para la Historia: En entornos no anglosajones no se ha usado casi nunca este concepto y sí en cambio el de "testimonio". El documento escrito es considerado "testimonio" de un hecho sucedido en el mundo real en un momento del pasado, y como tal, lo refleja y lo aporta al investigador. Si ese documento escrito se ha realizado con voluntariedad, o por imperativo legal en el pasado, para dejar constancia de un hecho de naturaleza jurídica, el documento puede ser considerado "probatorio" y como tal ser "prueba" de ese hecho en el pasado. El uso de "evidencia" para aclarar hechos del pasado se restringe a los investigadores con formación anglosajona. Los historiadores y los científicos sociales son las personas con preparación y método para verificar si esta "prueba" o "testimonio" puede aportar "verdad" a la comprensión del pasado.

Evidencia para la Archivística y la Gestión Documental: Si bien en entornos no anglosajones los conceptos utilizados han sido siempre "prueba" o "testimonio" - por la estrecha relación existente desde el siglo XIX entre archivística, diplomática, ciencias historiográficas y historia-, autoridades de la archivística anglosajona (Jenkinson y Schellenberg, sobretodo) introducieron el concepto "evidencia" en el vocabulario propio de la archivística. Con la lenta conquista de los principios de la archivística norteamericana entre los profesionales del sector, cada vez se hace menos extraño aceptar este concepto en nuestro vocabulario habitual. Sobretodo en gestión documental el uso es cada vez más extensivo y aceptado. Prueba de ello es, como ya hemos dicho, el texto de las ISO-30300 y 30301. Pero ¿cual es su significado en estos entornos? En el entorno de la gestión documental "evidencia" se adopta como sinónimo de "prueba" o "evidencia" del tipo legal. En el entorno de la archivística, el concepto "evidencia" pasa a ser sinónimo de "testimonio". De modo que lentamente "prueba" y "testimonio" se funden en el concepto de "evidencia" perdiendo su patrimonio de origen o el detalle de los conceptos tradicionales.

Evidencia para la Diplomática: Nunca hasta el presente se había adoptado este concepto en diplomática. Los conceptos usados habían sido siempre "prueba" para el caso de los documentos probatorios y "testimonio" para el caso de los documentos escritos de naturaleza jurídica. Si bien en la diplomática clásica el concepto "evidencia" no es aún utilizado, sí lo es en la diplomática contemporánea, imbuida de su proximidad a la archivística y a la gestión documental. Si la evolución de la Digital Records Forensics es positiva y da resultados, el concepto "evidencia" será el único usado, puesto que en su vocabulario ya se han denostado los de "prueba" y "testimonio".

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